"Los años perdidos" de Mary Higgins Clark

Publicado originalmente en "Mi vida sin libros". Aquí tienes el enlace. 


Los años perdidos
Mary Higgins Clark
Editorial Plaza & Janés
Tapa dura
336 páginas 
21,90 €
La muerte de un profesor que por casualidad descubre un documento antiquísimo y autentico, desaparecido de la Biblioteca del Vaticano, es el punto de partida para esta novela de intriga, cuya autora va introduciendo nuevos elementos e incógnitas que te atrapan como tela de araña.

Poco a poco va desgranando el sentir de los protagonistas y despierta en el lector una empatía, de modo que continúa su lectura con gran avidez, hasta ver como va desenmarañando esa madeja que cada vez es más grande.

Describe los recovecos con los que disfraza a alguno de los personajes, dominando a la perfección el arte de confundir. El lobo con piel de cordero que cubre su audacia y maldad, hasta despistarnos completamente y sorprendernos entre tanto egoísmo y avaricia, para finalmente hacer triunfar la justicia y la verdad, restableciendo el orden en la vida de los protagonistas.
 
Gran dominio de la intriga y el suspense que además se ve complementado con una prosa hábil y sencilla, haciendo simplemente una demostración fantástica de los sentimientos humanos, de la amistad, el amor y la fidelidad. 
SINOPSIS
Tras toda una vida dedicada a la investigación y traducción de manuscritos antiguos, Jonathan Lyons parece haber encontrado el documento más valioso de su carrera: el pergamino de José de Arimatea. Se trata de una carta de agradecimiento escrita por el propio Jesucristo donde rememora la amabilidad que le profesó José de Arimatea cuando Jesús era niño. Además del valor intrínseco del pergamino, la carta posee suma importancia porque documenta una parte de la biografía de Jesucristo poco conocida, los llamados «años perdidos». Cuando Jonathan aparece asesinado en su casa, las sospechas recaen desde el principio en su esposa Katherine, enferma avanzada de Alzheimer y profundamente resentida con su marido por la relación extraconyugal que este mantenía con su colega Lillian Stewart. Con su madre imputada por el asesinato y sin ningún rastro del valioso pergamino, Mariah comienza a investigar por su cuenta al grupo de amigos íntimos de su padre, todos ellos estudiosos de la historia de la Antigüedad que pudieron sentirse tentados de poseer el pergamino. En este clima de desconfianza, traición y rencor, la aparición de un testigo que dice haber visto la cara de la persona que salió corriendo de la casa de Jonathan Lyons la noche del asesinato hará que el círculo de sospechosos se cierre cada vez más y que súbitamente la vida de Mariah comience a estar en peligro.