Para Rodrigo Fresán, la inquietud o desconcierto que ha generado en la crítica la nueva novela de J.M.Coetzee solo puede leerse como un buen signo. No se trata, nunca lo fue, de un autor complaciente sino de un narrador incómodo que ganó con justicia el premio Nobel pero eso no pudo detener su vuelo literario por caminos que solo él sabe que va a transitar. Eso es La infancia de Jesús, editado por Mondadori, el regreso de Coetzee a la novela pura dice Fresán en el ABC Cultura.
Dice la reseña: