Mostrando entradas con la etiqueta "Prodavinci". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "Prodavinci". Mostrar todas las entradas

De Nero (Wolfe) al ‘noir'; por Umberto Eco

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.

De Nero (Wolfe) al 'noir'; por Umberto Eco 640
Es difícil entender qué distingue al noir como género de la clásica ficción de detectives; esto es, aparte de alegatos de la superioridad literaria del noir (negro, del francés), que frecuentemente no termina siendo superior en absoluto.
Estos alegatos sólo ayudan a aficionados del noir a sentirse más refinados mientras leen en el autobús o debajo de una sombrilla de playa.00

Sí: la nostalgia sigue siendo igual que antes; por Gabriel García Márquez

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.

Sí la nostalgia sigue siendo igual que antes Por Gabriel García Márquez  640
Ha sido una victoria mundial de la poesía. En un siglo en que los vencedores son siempre los que pegan más fuerte, los que sacan más votos, los que meten más goles, los hombres más ricos y las mujeres más bellas, es alentadora la conmoción que ha causado en el mundo entero la muerte de un hombre que no había hecho nada más que cantarle al amor. Es la apoteosis de los que nunca ganan.

El regreso de Banville/Black/Chandler.

Publicado originalmente por Edmundo Paz Soldán en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.


Una tarde de verano el multipremiado escritor irlandés John Banville se puso a escribir una novela policíaca y decidió publicarla bajo el seudónimo de Benjamin Black. Los que creían que sólo se trataba de un divertimento se sorprendieron de la calidad de El secreto de Christine (2006). Casi una década después, con siete novelas publicadas con el agrio patólogo Quirke como personaje principal, Black es tan respetado que los herederos de Raymond Chandler no dudaron en ofrecerle que se encargara de “resucitar” al icónico Philip Marlowe.

Javier Marías: "Donde empieza lo malo". por Santiago Gamboa


Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.
Javier Marías donde empieza lo malo; por Santiago Gamboa 640 
Como en la mayoría de sus novelas, en "Así empieza lo malo" Javier Marías parte de una frase de Shakespeare, la cual ilumina toda una zona de la experiencia y la condición humana que uno como lector ha tenido siempre en su órbita, pero en la oscuridad; que ha intuido y por eso la reconoce y siente cercana, pero que jamás ha verbalizado.
“Quizás entonces empieza lo malo, pero a cambio lo peor queda atrás”. Estas palabras del acto tercero de Hamlet resuenan al ser subrayadas por Marías, y nos producen una familiar sensación de reconocimiento, de profunda comprensión (“Thus bad begins and worse remains behind”). Esa misteriosa calidez de lo que antes era borroso y de pronto se vuelve diáfano. Como una volátil intuición atrapada por un alfiler.

“El club de los asesinos de letras” de Sigismund Krzyzanowski; por Patricio Pron.



Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.
BLOG_La_literatura_o_la_vida_El_club_de_los_asesinos_de_letras_de_Sigismund_Krzyzanowski_300
Un escritor puede dejar de escribir por decenas de razones; también porque, obligado a escoger entre la literatura y la vida (una obligación que viene de antiguo y que soslaya el hecho de que la literatura, y su lectura, son una parte de la vida, acaso la mejor de ella), escoge la vida, ya que “si en el estante de una biblioteca hay un libro de más es porque en la vida hay un hombre de menos” (5).
Quien dice esto es alguien que ha dejado de escribir. Nunca sabremos su nombre, sólo que es miembro de un club de escritores que no escriben, que “asesinan” las letras que hubiesen sido impresas en unos libros que no verán la luz.

Juan Rulfo en “A Fondo” con Joaquín Soler Serrano, a 28 años de su muerte

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.

La breve pero fundamental obra literaria de Juan Rulfo está compuesta por el conjunto de relatos "El Llano en Llamas" (1953) y la novela "Pedro Páramo" (1955), parte protagónica del boom latinoamericano y dos libros extremadamente influyentes en la literatura hispanoamericana de la segunda mitad del siglo XX. 
A 28 años de la muerte del escritor mexicano, aquí presentamos la entrevista que le hizo Joaquín Soler Serrrano en su programa "A Fondo", en el que entrevistó (a lo largo de algunos años) a varios artistas, entre los que figuran escritores como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Eugène Ionesco, Octavio Paz, Alejo Carpentier, Ernesto Sábato y Arturo Uslar Pietri.


"Las buenas personas", de Nir Maram. Por Jorge Volpi

Publicado originalmente por Jorge Volpi en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.

ARTICULO_Buenas_personas_por_Jorge_Volpi_640
Thomas Heiselberg es una buena persona. Alemán empleado en la oficina berlinesa de una señera firma estadounidense ─una de las pocas que, desoyendo las recomendaciones del departamento de Estado, mantienen negocios abiertos en Alemania─, ha preparado estudios que han permitido su consolidación en el mercado. Como muchos de sus contemporáneos, detesta el antisemitismo ─de hecho, se analiza con una judía─, considera que los líderes nazis son unos mentecatos que no tardarán en ser defenestrados e intenta mantenerse al margen de la política. Pero, cuando en septiembre de 1939 Hitler ordena la invasión de Polonia, Thomas no duda en ofrecer sus servicios a las autoridades del nuevo Gobierno General. Allí, constatará que sus eficientes modelos de gestión serán responsables de buen número de muertes, pero ni así abandonará su encargo.

Escritores que corren, por Joyce Carol Oates

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.
(Fragmento de un artículo publicado en El Malpensante.)
joyce texto¡Correr! Si existe alguna actividad más feliz, más estimulante, más nutritiva para la imaginación, no tengo idea cuál podría ser. Al correr, la mente vuela con el cuerpo; la misteriosa florescencia del lenguaje parece latir en el cerebro al ritmo de nuestros pies y el balanceo de nuestros brazos. Idealmente, al correr, el escritor atraviesa las ciudades y paisajes de su ficción, como un fantasma en una locación real.
Debe haber algo similar entre correr y soñar. Durante el sueño, la mente suele ser independiente del cuerpo, tiene peculiares poderes de locomoción y, al menos en mi experiencia, con frecuencia corre, se desliza o “vuela” a ras de tierra o en el aire. (Dejando de lado la simple teoría de que los sueños son puramente compensatorios: vuelas mientras sueñas porque te arrastras por la vida mientras estás despierto; te levantas sobre los otros mientras duermes porque en la vida real otros se levantan sobre ti.)

Mayor Dux: El día que se prohibió la música, por PezLinterna.

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.


El poeta despierta. Percibe un sepulcral silencio. No entiende, se asoma a la ventana: hay movimiento pero sin el más mínimo ruido que lo acompañe. Los niños se mantienen sentados, los adultos arrastran sus pasos hasta llegar a su trabajo, los gorriones se esconden debajo de la cama de los humanos. El poeta apenas tuvo oportunidad de encender la radio y oír la última noticia de la emisión antes de que cancelaran el programa: Mayor Dux, nuevo Ministro de Ruidos y Acústica, ha prohibido la música. El decreto, de amplia interpretación, confunde al colectivo. Al fin y al cabo: ¿qué es música? ¿El zumbido de una mosca? ¿Las ruedas de un tranvía que viaja por la ciudad? ¿La palabra de un poeta?
Dividida en compases, como una pieza de jazz, se construye la novela Mayor Dux ¡o el día en el que fue prohibida la música!. Fue publicada en español en el año 2008 por la editorial Lóguez y está ilustrada por el historietista alemán Martin Baltscheit, acompañada con un melódico texto escrito por él mismo bajo la máscara de Bartolomeus Bob. Este es un personaje que vive y narra la historia y a quien se le subraya una vida real al escanear un poema, aparentemente, escrito a mano y dedicado al silencio. Una foto ilustrada al final sirve de marco definitivo para esta ficción.
Esta divertida pieza de humor negro cuestiona la censura con una serie de personajes afines a la música. Escondidos en espacios subterráneos estos se sublevan a las nuevas leyes con sus instrumentos musicales y sus voces, ajenos a una ciudad en la no se puede adquirir música, se respeta la siesta y se vigila a los ciudadanos para que transiten en silencio. Estos personajes, animales humanizados en su mayoría, se apropian del espacio con la libertad del sonido, huyendo de las autoridades que los persiguen. Un sapo toca la trompeta, la sutil voz de la mariposa Billy Butterfly enamora a los incautos y la vitalidad de Chester Brown, un vecino del barrio que toca como pocos, hace estallar la mente a muchos: “la música era dinamita”.  El ritmo del texto y sus acordes improvisados se reúnen como un homenaje al origen del jazz, género musical complejo que invita a la concentración del oído en el sonido. Los músicos callejeros, exiliados de su mundo, crean rítmicos poemas que hablan del despotismo de Mayor Dux. Es, al fin y al cabo, la poesía la única forma de rebeldía con la que pueden cuestionar al poder.
Las acciones del relato, de tintes surrealistas, se amalgaman en una profusa narrativa de la imagen que apoya al texto. Con gran vigor, las ilustraciones retratan las formas del miedo y el silencio, con metáforas alternativas de libertad, juegos de sombras en la oscuridad y estallidos musicales con una estridente tipografía. Sus personajes, retratados con humor, pertenecen a una evidente herencia del cómic, género por el que el Baltscheit fue nominado al premio Max-und-Moritz en 1996. Con numerosas publicaciones de libros para niños, cómics y películas animadas, este autor e ilustrador ha recibido varios premios entre los que se incluye el reconocimiento del libro más bello editado en Alemania por la Fundación Buchkunst en el 2007 por Mayor Dux, resaltando su diseño, el dedicado trabajo de la imagen, la apropiación de los espacios en las páginas del libro, el juego con los colores blanco, naranja, negro y marrón para evocar la luz y las sombras y el uso de la tipografía para resaltar los sonidos implícitos en el conmovedor y disparatado relato musical. Hazaña que repite en el 2011 con su libro El zorro que perdió la memoria, donde trabaja el tema del Alzheimer en un libro para niños.
El camino por el que transita el poeta lo ayuda a escabullirse de la censura y la intolerancia de muchos cobardes en la ciudad… hasta que llega al Ministerio, donde se enfrentará al verdadero motivo personal del mandatario, por el cual impone tan improvisado decreto. Finalmente, es una novela que narra y canta la censura desde un colectivo y su inteligente estructura hace del libro un objeto para que el lector cuestione sus coherentes imágenes, o la ironía transformada en mensaje. Su lectura deja pistas para dudar del poder, vitales para que sus personajes puedan recuperar de nuevo un derecho natural inherente al ser humano e incluso de los animales: el ruido.

·"Chicos prodigiosos", de Michael Chabon

"Los vinilos de Michael Chabon". Publicada originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace. 

Telegraph Avenue, traducida por Mondadori, de Michael Chabon es reseñada para “Radar Libros” de Página12 por Rodrigo Fresán, con quien coincido que Chicos prodigiosos es lo mejor que ha publicado el autor norteamericano. Brokeland Records, una tienda de vinilos de segunda mano, es el lugar donde se desarrolla esta historia con ecos del Vineland de Thomas Pynchon y la tienda del protagonista de una novela de Nick Hornby.
Dice la reseña:

"La Isla" de Armin Greder, por PezLinterna

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.

Hay un hombre en la orilla. Nadie en la Isla sabe de dónde viene, ni por qué su barca vino a encallar justamente en su apacible hogar. No saben qué hacer. Sospechan, analizan, discuten. El hombre es un humano cualquiera: puede ser blanco o negro, lampiño o velludo, flaco o gordo. No importa su apariencia física, sino lo que representa. “No era como ellos”. Ese hombre es un extranjero. Y viene a enturbiar la paz de esta pequeña Isla.

Fragmento de “La escribana del viento”, la nueva novela de Ana Teresa Torres

Publicado originalmente en "Prodavinci": Aquí tienes el enlace. 

Este es el primer capítulo de "La Escribana del viento", la nueva novela de Ana Teresa Torres, que será presentada en el marco de la Feria del Libro de Baruta de este año, por la Editorial Alfa. El libro estará a la venta en librerías a partir del lunes 18 de noviembre.
P
La_Escribana_300Consideraciones sobre la pertenencia
El mundo escrito gira siempre alrededor de la mano que escribe
en el lugar en el que escribe: donde tú estás, está el centro del universo.
Amos Oz
No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza.
La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida.
Juan Gelman
Dios mío, ten piedad del errante,
pues en lo errante está el dolor.
Heberto Padilla
El exiliado deplora las patrias. Rehúye escisiones. Se encamina hacia el instante.
Rafael Cadenas
El viaje del niño es volver a la tierra natal, la nostalgia que hace al hombre
un ser que tiende a volver al punto de partida para apropiarlo y morir allí.
El viaje de la niña es más lejos, a lo desconocido, a inventar.
Hélène Cixous
Para recordar
Tuve que partir.
Cristina Peri Rossi
Primer testimonio de Ana Ventura
Es el viento, decía, el viento y la arena me han enceguecido. A veces la sentía atemorizarse por las manchas oscuras de los zamuros que revoloteaban sobre un chivo muerto y cruzaban frente a nosotras cuando nos sentábamos a la sombra. Ella en su silla de palo y sisal; yo, a la mora, bajo el cují. Así escribí su vida.

J. M. Coetzee, por Karl Krispin

Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.

Por Karl Krispin | 
Muchas veces la literatura se hace preguntas, interrogantes que se disparan desde el mundo real e ingresan en la ficción para evitar la llegada de un racionalismo tranquilizador. Una vez asistí en Alemania a un encuentro con la escritora surafricana Nadime Gordimer, bendecida por el premio Nobel de Literatura. Las novelas de Gordimer representan la Suráfrica del Apartheid pero la escritora se limitó a leer sus párrafos con tal aburrimiento y distancia que decidí salirme de la sala. Suráfrica siempre sonó a una colonia de granjeros y mineros reaccionarios. Lo fue desde el punto de vista más escalofriante. No en balde fue puesta a un lado, expulsada del trato internacional por su conducta supremacista. No sólo existía una separación geográfica entre las razas o pases especiales para circular en urbanizaciones de blancos sino que hasta la Ley de Inmoralidad de 1950 se inmiscuyó en lo más privado de los ciudadanos al prohibir la “fornicación ilegal”, y “cualquier acto inmoral e indecente” entre una persona blanca y una persona africana, india, o de color. En esa sociedad de insolentes y depredadores raciales, Nelson Mandela estuvo 27 años hundido en una cárcel. Salió de ella para perdonar a sus enemigos y después de entonces su país cambió para siempre.

“Sonata”, un poema en la voz de Álvaro Mutis

Publicado originalmente por Prodavinci, aquí mismo tienes el enlace.

 alvaro-mutis-600x300

De Los trabajos perdidos (1965)]

El silencio del gaviero, por Boris Muñoz

Álvaro640
La muerte de Alvaro Mutis no solo trae consigo el final humano de su maravillosa obra poética y novelística, sino que es el anuncio de la paulatina pero cada vez más rápida desaparición física de una generación que marcó las letras latinoamericanas. Mutis no perteneció al boom, ni es algo que necesariamente hubiese deseado. Fue un poeta precoz y un novelista tardío, pero no debe olvidarse que dos de sus obras más originales El diario de Lecumberri (1960) y el conjunto de relatos de La mansión de Araucaima (1973), coinciden con los años que van de la germinación a la cúspide de ese fenómeno literario y editorial. De modo que generacionalmente, Mutis merodeó elboom y fue de hecho compañero entrañable de Gabriel García Márquez. Y no solo eso, sino también un deicida, en el sentido que le dio Vargas Llosa a este término para definir la obra de García Márquez, es decir, un creador de mundos. Así como García Márquez jugó a ser dios creando Macondo, Mutis creó un universo cuyos mundos giraban alrededor de un marinero azaroso.

Retrato de Alvaro Mutis, por Vasco Szinetar

Publicado originalmente en "ProDavinci". retrato realizado por Vasco Szinetar. Aquí mismo tienes el enlace.

AM640

"Las Vacas". Un cuento de Federico Vegas.

Querido sobrino:
El precio de esta casa incluye cloro de piscina para seis meses, los muebles de la sala y el comedor, alfombra de punta a punta, camas tendidas en los cuartos, cocina instalada y grama recién cortada. Además, no pagas intermediarios. Me compras las acciones de la compañía que puse en los papeles y listo. Piénsalo bien. Si la quieres está disponible para el mes que viene. No quiero presionar, pero yo aprovecharía la oportunidad. Mi regreso coincide con tu venida y estas casualidades familiares hay que respetarlas. El esfuerzo de buscar sitio y amoblar un hogar como le gusta a nuestras mujeres tiene un costo que te ahorras con mi oferta. Otra cosa es si tu esposa lo que quiere es matar la fiebre, hacer casita, jugar a decoradora; en ese caso no puedo ayudarte.

“Cartas de amor” de Dylan Thomas; por Patricio Pron

Por Patricio Pron | 20 de Septiembre, 2013


Pron300Dylan Thomas nació en Swansea (Gales) el 27 de octubre de 1914 y murió en Nueva York el 9 de noviembre de 1953; entre ambas fechas, trece libros (incluyendo los fundamentales El mapa del amor, Retrato del artista cachorro y Bajo el bosque de leche), decenas de apariciones radiales en la BBC, tres hijos (Llewelyn, Aeronwy y Colum), cientos de litros de alcohol (sus muy famosas últimas palabras fueron: “He bebido dieciocho vasos de whisky: creo que es todo un record”) y numerosos amoríos.
Aunque estas Cartas de amor podrían parecer dedicadas a este último aspecto de su vida, lo cierto es que los abarcan todos: el retrato que trazan es el de un escritor torrencial de juicios literarios demoledores (“Me gustaría tener una mente ordenada, pero rara vez la tengo. Es como si mi inteligencia se deshilachara en hebras de ideas medio recordadas, en fragmentos de hechos medio vividos”, 28) que también sabía promover el talento de los demás, un magnífico interlocutor epistolar (“Lo único que sé es que preferiría hablar contigo, pero que tengo que escribirte porque estás a miles de millas de distancia, en el tibio y amargo norte”, 99), un amante verborrágico y voluble (“Escríbeme pronto, lo antes que puedas, y dime que realmente sentías todo lo que me dijiste sobre aquello de que me querías. Si me dices que no[,] me cortaré el cuello o me iré al cine”, 69), un esposo devoto y escasamente confiable, una persona que podía sentir la gratitud que en otros es tan improbable (“Me has regalado una vida y me dispongo a vivirla”, 130), alguien sumamente impresionado por su capacidad de trabajo y por su enorme sed, y víctima de ambas.