Lo cual no significa "hacerle un feo" a Chaucer, a Miller o a Bukowski, de ninguna manera. Significa que no es fácil sentirse capturado por un texto adscrito a ese género porque... ni siquiera es fácil determinar con cierta claridad la pertenencia al mismo.
Entendámonos: las novelas históricas, las de aventuras, ciencia-ficción, viajes, etc. pueden estar condimentadas con una dosis de sexo y erotismo, sin desvirtuar su condición original, su interés y su calidad. Sin llegar a inscribirse en el relativamente pequeño círculo de las novelas eróticas.
Por otro lado, las novelas esencialmente destinadas a enardecer las fantasías y los apetitos sexuales del lector, son pornográficas, por definición. Incluso más allá de la calidad del lenguaje utilizado. Es un mercado que podemos aceptar o rechazar, pero como género literario... merece tienda aparte. Literalmente.