Pocas cosas pueden igualar el placer
de comentar la obra literaria de un amigo, sobre todo si la obra es buena. Y
aquí se dan ambas circunstancias.
"Chesman" es el seudónimo de un
amigo (no revelaré el secreto, aunque algún conocido bien pueda imaginárselo),
pero si te diré que la novela es entretenida, se deja leer con facilidad y, al
concluir su lectura, deja en la boca y en las meninges un agradable sabor a
experiencia compartida.
