Publicado originalmente en "Prodavinci". Aquí tienes el enlace.
Hay un hombre en la orilla. Nadie en la Isla sabe de dónde viene, ni por qué su barca vino a encallar justamente en su apacible hogar. No saben qué hacer. Sospechan, analizan, discuten. El hombre es un humano cualquiera: puede ser blanco o negro, lampiño o velludo, flaco o gordo. No importa su apariencia física, sino lo que representa. “No era como ellos”. Ese hombre es un extranjero. Y viene a enturbiar la paz de esta pequeña Isla.