Poesías completas, de Konstantino Kavafis

Publicado por Antonio F. Rodríguez en "La Antigua Biblos". Aquí tienes el enlace.


Páginas: 324 
Editorial: Hiperión 
Año de Edición: 1997 (19ª edición) 

Constantino Petrou Cavafis (Alejandría, 1863-1933), periodista, funcionario, abiertamente homosexual y poeta excelso, fué un hombre esencial y culturalmente mediterráneo. Griego, nacido en Alejandría, de una familia originaria de Estambul, supo recoger una larga tradición de temas clásicos y trasformarla en versos inolvidables, de una belleza añeja, con solera y sabor clásico.


Su poesía nace de una receta compuesta de una refinada cultura grecolatina, una delicada sensibilidad, una pizca de melancolía y unas gotas de fina ironía. Escribió un total de 154 poemas acabados (los que él consideraba que podían publicarse), corregidos interminablemente hasta la pefección, algunos durante diez años hasta llegar a su forma definitiva. Trata temas históricos extrayendo su esencia y convirtiéndolos en contenidos universales, como «Los dioses abandonan a Antonio», temas homoeróticos con una sensualidad y una sinceridad que los hacen eternos.

Poeta sabio, sabía que la historia es ciclica, que todo se repite y vuelve, la nostalgia del pasado y el miedo al futuro desconocido, así que en el fondo de las estampas históricas late la experiencia imperecedera de la existencia. Afortunadamente, no se tomaba a sí mismo totalmente en serio, y lo que podía ser grave erudición se convierte en ligera ironía, con un punto de tristeza causada por los desengaños de la vida.

Nacido, como decía, en una familia de comerciantes griegos de Estambul emigrada a Alejandría para levantar un negocio de exportación de algodon egipcio, que disfrutó de las comodidades de la alta burgueía alejandrina hasta que repentinamente murió su padre. Se trasladaron primero a Liverpool y luego de nuevo a Estambul, intentando salvar el negocio familiar, pero al final tuvieron que volver a Alejandría y Cavafis se convirtió en un funcionario que trabajó durante 30 años en el Ministerio de Obras Públicas.

No quiso publicar libros de poesía, ñunicamente mandó imprimir dos libretos con algunos poemas, que entregaba en mano a algunos amigos y conocidos, sólo a los que él creía que podían entender su obra. Sus poemas comenzarona a difundirse en el mundo anglosajón gracias a E. M. Forster, que le conoció durante la Segunda Guerra Mundial estando destinado destinado en Alejandría como miembro de la Cruz Roja.

Falleció de un cáncer de laringe un 29 de abril, el día de su setenta cumpleaños y está enterrado en el cementerio griego de Chatby en su ciudad natal. Ha influido notablemente en buen número de poetas españoles, como Jaime Gil de Biedma, Luis Antonio Villena, Juan Luis Panero, Fernando Quiñones y otros de la generación de los novísimos. Está considerado el mayor poeta griego de la era moderna y se ha convertido en un clásico contemporáneo.


Kavafis en 1890


Su poema «Esperando a los bárbaros» sirvió de idea de partida para la novela homínima de J. M. Coetzee y pocas poesías hay tan citadas y recordadas como su sugerente y profunda Ítaca.


Ítaca

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, pleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo. 
Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. 
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios. 

Ten siempre a Ítaca en tu mente. 
Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin esperar a que Ítaca te enriquezca. 

Ítaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte. 

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Ítacas. 


En este enlace podéis encontrar más poemas de este inigualable escritor y aquí, una selección de 25 poemas..Por último hay una web oficial en inglés dedicada al poeta, con abundante material, muy interesante.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.