Aquí, amén de los enlaces a mis tres novelas y alguna información sobre ellas (y sobre el cuento para niños que escribí para mi ahijada... y sobre la novela que estoy escribiendo), encontrarás también algunos comentarios míos sobre temas literarios y, asimismo, mi selección personal de los textos más interesantes que encuentro sobre el mundo de los libros.
Siempre señalando la página web original y el autor, por supuesto.
¿Se ha creado una burbuja en torno al libro digital?
El libro digital no despega. A estas alturas,
ya debería haber reemplazado al libro impreso, todos los índices
apuntaban a eso. Pero no ha sucedido sino, al contrario, el crecimiento
se ha estancado. Al parecer, todavía le falta mucho terreno al ebook
para poder vencer en el gusto de las generaciones actuales (¿la X, Y,
Z?) que conviven y a quienes les encanta leer impreso, incluso a los
jóvenes que no pueden vivir si smartphone o tablet. Sí, también ellos
prefieren el papel. La nota en La vanguardia de Jospe Massot comenta la resistencia del libro tradicional contra el ebook.
Dice la nota:
¿Se
había creado una burbuja en torno al libro digital? Una vez disipada la
atracción de lo nuevo y el vértigo apocalíptico que se apodera de los
seres humano ante toda innovación, los amantes del libro en papel pueden
respirar tranquilos. Los pronósticos de que en el 2017 las ventas de
libro electrónico en Estados Unidos superarían a las de papel no sólo no
se cumplen, sino que los datos del 2014 confirman la tendencia,
apuntada ya en el 2013, de que las cifras de crecimiento acelerado del
formato electrónico siguen frenándose.
La
venta de libros digitales apenas crece en el mercado estadounidense. Si
en el primer semestre del año pasado había alcanzado el 23%, la cifra
bajó en el último cuatrimestre hasta el 21%, según el último informe
Nielsen Books & Consumers, publicado por la revista Publisher
Weekly. En cambio, el libro impreso de tapa blanda subió del 42% al 43%
en el mismo período y la tapa dura llegó al 25%. (El resto son
audiobooks).
Por temas, los libros
digitales más vendidos son los de misterio (32%) y de amor (36%), aunque
también en este segmento el libro impreso mantiene su liderazgo (37% y
52%, respectivamente). El informe muestra que los libros digitales
pierden terreno en literatura juvenil, a pesar de la buena acogida de
series como Divergent o las obras de John Green (Bajo las estrellas).
El
Nielsen Book Scan señala también un aumento de ventas en Estados Unidos
del número de ejemplares impresos, con un alza del 2,4% en 2014 (635
millones de unidades), mientras en el Reino Unido bajaba el 1,3%. Dos
informes más refuerzan la idea de que al libro en papel aún le queda una
larga vida. Las librerías londinensas Foyles y Waterstones han
anunciado que las ventas de libro físico aumentaron en Navidad un 8% y
un 5% respectivamente respecto al año 2013, lo que llevó a la revista
Time a preguntarse si el libro digital había dejado de ser un icono
significante de moda.
"¿Prefieres un libro
impreso o un e-book?" Esta es la pregunta que la editorial especializada
en autoedición ArtGerust hizo a 1.600 jóvenes españoles de edades
comprendidas entre los 15 y los 25 años. En el sector de la población
más identificado con los tablets, videoconsolas y smartphones, el 65% de
los jóvenes lectores prefiere el libro impreso al formato digital. ¿Los
motivos? La venta de segunda mano, la textura del papel, su olor, la
posibilidad de coleccionarlo, la de compartirlo o llenar las
estanterías, la moda retro o que no tienen edad aún para tener una
tarjeta de crédito con la que hacer sus compras on line…
El
comportamiento de los jóvenes y los niños está alimentando el
resurgimiento del papel: en EE.UU., las ventas de lo que allí llaman
“young adult fiction” subieron un 12% en el 2014, mientras que la “adult
fiction” cayó cerca de un 8%.
Como dato
complementario, en el Reino Unido sigue el auge de libros físicos para
niños y ahora uno de cada cuatro títulos que se vende es literatura
infantil. Y para remachar, una autora cuyos vídeos en Youtube la
convierten en una estrella seguida por millones de personas, publicó un
libro, Girl online (ella puso la firma a un texto escrito por un
“negro”): por cada libro digital vendió cuatro en papel.
La
preferencia de los jóvenes por el papel la confirman otras encuestas.
The Bookseller recoge que el 73% de los lectores entre 16 y 24 años
prefiere el papel, otro sondeo de la consultora Nielsen señala que sólo
el 20% de los norteamericanos de 13 a 17 años compra libros digitales,
frente al 23% de los de 18 a 29 años y el 25% de los de 30 a 44 años.
Como contrapunto, los expertos citan que el auge del libro físico en
Navidad se explica porque pocos deciden regalar libros digitales.
En
España, el libro digital es muy poco aceptado. Según la encuesta del
CIS realizada a 2.477 personas mayores de 18 años el pasado diciembre,
el 79,7% de los lectores asegura que prefiere leer libros en papel que
en pantalla. El porcentaje sube al 80,1% en las edades de 18 a 24 años,
mientras que el número de españoles que muestra su poca o nula
predisposición a leer libros electrónicos en el futuro es muy alta: el
46,6%.
Núria Cabutí, consejera delegada de Penguin Random House,
señala que “no es que el libro digital haya bajado en Estados Unidos,
sino que ha dejado de aumentar al ritmo que lo hacía antes, con subidas
del 20% o el 40%. Ahora sólo aumenta un dígito”.
"Lo
que sí está pasando -señala la editora- es que no se está cumpliendo la
incorporación de los jóvenes y los niños al digital tal como se
preveía, pues continúan comprando papel. Este segmento sigue en auge,
favorecido por obras que son verdaderos fenómenos literarios".
¿Cómo
quedará repartido? “En unos cuantos años, tal vez un 60% papel y un 40%
digital, o un 50%-50%. Lo que sí tiene muy claro mi grupo es que hay
que seguir invirtiendo en digital y nuestra estrategia va dirigida a
cuidar muy bien los dos formatos. Creo que las cifras forman una curva
normal en un momento en que un nuevo tipo de lectura se está
introduciendo”.
Hay más factores que explican la resistencia del
libro físico frente al electrónico. Numerosos estudios señalan que lo
leído en lectura analógica se retiene mejor en la memoria que si es
leído en pantalla. Otro informe de la University of Texas Southwestern
Medical Center señala que leer antes de dormir usando una pantalla
activa, es decir, que emite luz (como la de las tabletas o smartphones),
altera el ritmo biológico y puede provocar que tardemos más en
conciliar el sueño al encontrarnos más activos, menos cansados y por lo
tanto, predisponernos a un descanso menos reparador, con un 50% menos de
melatonina.
El futuro -se inventarán nuevas
tecnologías- es que quienes comparten la lectura en digital y en papel
irá creciendo y cada lector elegirá el momento, el lugar, el género
literario o el formato que desee a su conveniencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario